El consejero de Innovación, Francisco Martín, dijo ayer que la estructura es «historia viva del ferrocarril»

El Astillero

Los trabajos de restauración del viejo puente sobre la ría de Solía, entre El Astillero y Villaescusa, siguen su curso. La estructura, que formó parte de la vía férrea entre Astillero-Ontaneda entre 1905 y 1973, es utilizada hoy en día como vía verde para numerosos peatones y ciclistas. Ayer, el consejero de Innovación, Industria, Turismo y Comercio, Francisco Martín, visitó las obras en las que su departamento ha invertido 165.000 euros y que permitirán diversas mejoras, como duplicar el espacio de tránsito, que pasará de dos metros a cuatro de ancho. Martín visitó ayer los trabajos iniciados en el puente, acompañado de los alcaldes de El Astillero y Villaescusa, Francisco Ortiz y Constantino Fernández, respectivamente, ya que estos fueron quienes solicitaron la puesta en marcha de esta obra para potenciar el turismo activo en ambos municipios. Durante su intervención, Martín se refirió al puente como «historia viva del ferrocarril que forma parte de la arqueología industrial de Cantabria». Construido en 1905 con acero de Lieja, mide unos 20 metros y debido a su deterioro se han acometido las obras actuales «para que en los próximos cuarenta años se mantenga activa esta maravilla industrial del ferrocarril y proporcione servicio a los que decidan utilizar este antiguo tramo como vía verde». Martín manifestó que le gustaría decir lo mismo del túnel de la Engaña, «otro monumento histórico industrial que al igual que este puente podría reconvertirse como uso público para los que en bicicleta o andando quieran utilizarlo». La restauración y mejora de este puente es un elemento fundamental para conectar por medio de carril bici El Astillero con Villaescusa y luego, desde Santa María de Cayón, poder ir en bicicleta hasta Ontaneda. Un potencial turístico el de este proyecto –dijo Martín– que contribuye a la recuperación de la memoria histórica.

Fuente:

El Diario Montañes